Historia de los Cátaros > Protagonistas en la cruzada contra los Cátaros > Esclaramonda de Foix, su vida.

Llamada también, la “Dama Blanca”. Se desconoce el lugar de su nacimiento así como la fecha del mismo, sobre el año 1151 del condado de Foix, de noble familia muy influyente en el ámbito del catarismo, hija de Roger Bernat i de Foix, y Cecilia Trencavel. Casada con el Señor Jordá de l’Illa Jordá, en primeras nupcias, posteriormente con Pelfort de Rabastens, enviudando en el año 1200. ingresando en el catarismo sobre el 1204 por intercesión del obispo cátaro Gilabert de Castres, recibiendo de este el “consolamentum” en la población de Fanjeaux, cerca de Carcasona, yéndose a vivir a Pámies.

Su hermano fue Raimundo Roger de Foix Señor de Montsegur. Su influencia en el catarismo fue muy notable, hasta el punto de ser odiada profundamente por el papa Inocencio III.

Uno de sus primeros actos fueron la fundación de la Casa de las Perfectas de Dun, junto con su cuñada Felipa. Se le atribuye la construcción del castillo de Montsegur, aunque este término no está del todo aclarado.

«Esclaramonda de Foix, es uno de los ejemplos más significativos en lo que respecta al papel diferencial entre la mujer medieval si la comparamos con el resto de Francia …»

Esclaramonda es uno de los ejemplos más significativos en lo que respecta al papel diferencial entre la mujer medieval si la comparamos con el resto de Francia, ya que disfrutaban de un trato y un respeto mucho más igualitario que sus congéneres masculinos. Aun así, hubo de soportar el desprecio de los católicos, en un acto coloquial en una reunión entre cátaros, baldeses y católicos, cuando aun eran posibles tales intercambios de opiniones. Ya que Esclaramonda allí presente, en un momento dado quiso intervenir en las conversaciones, cuando fray Étienne de Minia, amigo de santo Domingo, le impidió hablar con la famosa frase “Idos a hilar vuestra rueca, señora; no os corresponde tomar la palabra sobre esta clase de asuntos”.

Tampoco quiere decir que los parientes de Esclaramonda, muchos de los cuales eran afines a cargos administrativos, quisieran ser sus cómplices, por cuanto la herejía estaba en esos momentos tolerada, y por eso tenían una vía de escape frente a la ley, rechazando responsabilidades derivadas de las actividades de la hermana de Raimundo Roger de Foix, al declarar “Si mi hermana fue una mala mujer y una pecadora, no debo perecer yo por culpa de su pecado”

No por ello hemos de perder de vista que aun su gran influencia Esclaramonda, tenía sus limitaciones en un mundo misógino que ni siquiera escapaba al catarismo. Aun así tenía el cargo de “Perfecta” pudiendo dar el “Consolamentum” aunque no le estaba permitido el cargo de obispado, ni pertenecer al diaconado. Su misión principal era la dirección de una Casa, en donde se acogían otras mujeres cátaras, a las que aleccionaba sobre la doctrina cátara, ademas de ser un centro en donde tanto hombres como mujeres convivían y eran admitidos todos cuantos peregrinos cátaros se presentasen ante ellos. Siendo estas casas centros intelectuales donde se planteaban y discutían sobre temas diversos incluyendo los cultos erótico-religiosos.

Como parte de la leyenda a toda historia que se precie, no podía faltar los tintes exóticos del movimiento cátaro, dándose una cierta aureola hacia una de las herejías más controvertidas que se forjaron en el siglo XIX. Un cierto pastor protestante llamado Napoleón Peyrat (1809-1881) poeta, escritor y furibundo enemigo del catolicismo, quiso presentar a Esclaramonda de Foix con una aureola mistificante, cargando su figura con ciertos visos nacionalistas como ejemplo representativo de toda Occitania. Algo semejante había sucedido con la exaltación patriótica de Juan de Arco, otro nacionalismo que Francia adquirió en este mismo siglo. Peyrat publicó varios volúmenes de su obra “Histoire des Albigeois” convirtiéndose en historiador donde sin embargo colocó a Esclaramonda en altares demasiado elevados, por cuanto no se ajustan al verdadero paso de esta importante dama sobre la tierra, no obstante Peyrat se apropió de elementos anteriores a sus escritos, para construir sus narraciones, magnificando la cultura trovadoresca al mismo tiempo que Esclaramonda era la poseedora, según Peyrat, de todas las virtudes, guardiana de los tesoros cátaros y sus textos. Similitud como podemos ver con la otra heroína Juana de Arco, salvadora de Francia contra los ingleses. Por lo que le atribuye a Esclaramonda de Foix, un papel nacionalista del sur de Francia.

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