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SITUACION POLITICO-SOCIAL DEL LANGUEDOC

HISTORIA DE LOS CÁTAROS: LA PERSECUCION DE LOS CATAROS

SITUACION POLITICO-SOCIAL DEL LANGUEDOC

Los cátaros como tantos otras herejías fueron perseguidos, pero con mas ahinco por el gran peligro que suponía hacia sus perseguidores.

El sueño de Carlomagno, en realizar la unión de Europa que durante su reinado estuvo edificando, duró mientras vivía, ya que a su muerte y repartición de su imperio entre sus hijos al estilo carolingio, se crearon nuevos reinos, terminando así el sueño del Emperador.

Esto también afectó a toda la región cátara de Occitania, concretamente al Languedoc, con la diferencia de que en el país cátaro, se dieron las circunstancias precisas como para formarse una región bastante delimitada, como para que los cátaros encontraran una tierra fértil tanto político como socialmente fuerte, en la cual pudieron desenvolverse.

La primera premisa del territorio cátaro del Languedoc, fue sin duda el crecimiento demográfico, con cierta disminución de la mortandad, teniendo en cuenta que en aquella época, el promedio de vida estaba en torno de los 30 años, con lo que se pudo desarrollar, tanto la agricultura como la ganadería a partir del siglo XI, de tal manera el país cátaro del Languedoc, tuvo un mas fácil y rápido desenvolvimiento, existiendo en general buena relación entre el campesinado y la nobleza, conllevando por tal motivo, un crecimiento de la burguesía, así como un gran auge de los oficios permitiendo la creación manufacturera, colocando al país cátaro del Languedoc en una posición mas favorable, que en el norte de Francia, donde el atraso debido a las costosas y continuas guerras con los ingleses, fueron un freno para su desenvolvimiento económico y cultural.

Situando al país cátaro del Lenguadoc en buena posición, adquiriendo una mayor cultura, como las artes, la música, su propia lengua, llamada lenguadociano , así como una vida mas refinada, centrada sobre todo en las ciudades con sus castillos bien defendidos, como Tolosa (Toulouse), Carcasona, Castres, Albí, Castelnaudari, Mont-Marsan,o Montalbán, civilización que siglos mas tarde fue denominada por los historiadores “Civilización del Midi” cuyos mejores representantes eran los juglares, tanto en música, como el arte de relatar historias caballerescas y amatorias, de castillo en castillo, a modo periodismo medieval.

Fue la región tolosana, importante centro cátaro y político del Languedoc, en cuyo entorno destacaron personajes tan relevantes como el Duque de Aquitania, Guillém de Poitiers, Ricardo Corazón de León, y su hija Elionor de Aquitania, Raimbaut de Auverng, y afamados trovadores cátaros como el rey Alfonso el Casto, Pedro el Grande, Berenguer de Palol, Guillém de Berguedà, o Huguet de Mataplana.

Principal representante político como simpatizante fue sin duda Ramón VI Conde de Tolosa, el cual rechazó la persecución de los cátaros dictada por los cruzados.

Señores de la casa de Foix, los Trencavell, incluso el mismo rey de Aragón Pedro el Católico este último con grandes intereses territoriales en la región tolosana, adepto a los cátaros a pesar de su militancia católica.

Otra de las particularidades, fue sin duda, los enlaces matrimoniales entre la nobleza del Languedoc, afianzándose de esta manera el poder, político y aun religioso que en contacto con los cátaro propiciaron estos señores.

Por lo que en toda la región cátara de Occitania, existía un espíritu independista, que por su mayor refinamiento con el resto de Francia, tachando a estos últimos de, “bárbaros”.

Todo este conjunto de particularidades político-social-religioso, con las no disimuladas simpatías hacia los cátaros, no eran bien vistas por sus vecinos del norte, a lo que el Papa Inocencio III, junto con el rey de Francia Felipe Augusto, se propusieron atajar la propagación de la herejía cátara, que el papa veía como una usurpación a sus poderes eclesiásticos y un peligro en la integridad del cristianismo, más aun por cuanto los cátaros cuestionaban la autoridad del Vaticano, tachando a todos sus obispos y representantes de baja moral y relajamiento de costumbres, predicando la religión cátara como la mas pura, al renunciar a todo lo material, acercándose a las enseñanzas de Jesucristo, en pureza de vida, pobreza, y cargada de preceptos humanistas, que según los cátaros carecía la Iglesia oficial de Roma.

El rey Felipe Augusto, tampoco veía con buenos ojos, el resurgimiento cátaro, por las ansias de libertad e independencia del Languedoc, frente al centralismo de su reinado.

Este estado de cosas, propició que fuera creada la “Cruzada”, tanto por parte del Papa Inocencio III en connivencia con rey de Francia Felipe Augusto, cuyos propósitos eran simplemente, la total eliminación física de los cátaros como remedio definitivo al problema, en beneficio de la Iglesia oficialista, y mayor dominio para el rey de Francia.

Otro motivo que disgustaba profundamente a Inocencio III, era la contradicción religiosa de los señores del Lenguadoc, católicos fervientes, pero simpatizantes con la causa cátara, en los cuales veían reflejada la doctrina de Cristo, y la tolerancia de los cátaros hacia las demás creencias, y el amor predicado hacia todos los seres.

Tanto los nobles como los mismos cátaros, tenían una gran desventaja con respecto al norte de Francia, eso era, su escasa belicosidad, al centrarse mas en la cultura que en la guerra, con gran descoordinación entre ellos, mientras que el ejército cruzado con tropas, mercenarias, bien organizadas a las que se les permitía botín de guerra a cuantas ciudades cátaras conquistasen, y frenar de esta manera las perspectivas que los catalanes pusieron en toda la región cátara.