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RITUALES ESENCIALES DE LOS CATAROS

HISTORIA DE LOS CÁTAROS: VIDA Y COSTUMBRES DE LOS CATAROS

RITUALES ESENCIALES DE LOS CATAROS

Existen entre los cátaros una serie de rituales, necesarios estos que sin ser precisamente dogmas de fe, como seria de obligado cumplimiento en la doctrina de los cristianos católicos, si, son observados por todos aquellos creyentes que moralmente han de seguir la creencia de su fe y, sobre todo la utilización de un “Pathos” suficientemente creíble ante sus obispos o hacia la multitud presente en tales ritos, como forma de reafirmación en la fe que han aceptado profesar.

El más importante de estos ritos es sin duda el “Consolamentum”, ya nombrado brevemente en varias ocasiones, pero que aquí es preciso reseñar como una importante ceremonia en el mundo de los cátaros, por lo que responde al único “sacramento” dualista de esta religión herética. Por lo que el “consolamentum” era por así decirlo la síntesis correspondiente al bautismo, la confirmación, la ordenación e incluso la extremaunción practicada por los católicos. Suponía la constatación de un creyente cátaros en su paso hacia una estancia superior jerárquica, que les confería el título de “Perfecto”, ello se conseguía por la simple imposición de manos, que otro “perfecto” efectuaba sobre el nuevo aspirante, el cual a su vez tenía la potestad de transmitir el “consolamentum” a otro creyente que voluntariamente lo solicitase. Este libre asentimiento que se adquiría, representaba no obstante un camino no exento de unas obligaciones muy comprometedoras en su cumplimiento, debía vivir una vida completamente entregada a los demás, de un comportamiento intachable, ascetismo total, y observando las reglas que adquiría propias de su fe, rezos continuados, ayunos frecuentes, abstenerse de toda práctica sexual. En cuanto al alimento, no debían comer carne ni todo lo derivado de ella, como huevos, leche, mantequilla, ya que todos estos productos significaba el resultado de la reproducción sexual, totalmente prohibidos por el catarismo, al significar en ellos, estar poseídos por el diablo. Si en cambio podían beber vino moderadamente y la ingesta de pescado, ya que, según las creencias del medievo, los peces se reproducían espontáneamente en el seno del agua.

Cualquier transgresión de todas estas normas de estricto cumplimiento, significaba para el “perfecto” la pérdida del “consolamentum” al mismo tiempo que lo perdían todos aquellos que este transgresor hubiera impuesto este sacramento a otros creyentes. Tan solo podían recuperarlo, si accedían de nuevo al “consolamentum”, ya que rechazaban la idea católica, de que un sacramento siempre es válido aunque el oficiante sea indigno, en el catarismo, sus representantes en todo momento habían de ser merecedores intachables de sus cargos. El “consolamentum” también se administraba a toda clase de creyentes en los últimos momentos de su vida, a fin de conformarlos, perdonar sus pecados y por lo tanto salvar sus almas.

Un primer rito llamado “Melioramentum” (mejoramiento) tal como la misma palabra da a entender, se pedía a los simpatizantes del catarismo, como a sus neófitos, un compromiso de buena voluntad, por el cual se les exhortaba en la práctica de la humildad, la caridad, así como el perdón de las ofensas recibidas por el prójimo y sobre todo la veracidad sobre sus acciones, virtud esta tan valorada entre los cátaros. Consistía el rito del “melioramentum” al considerar que los Creyentes estaban en posesión de Satanás, por lo que no podían rezar a Dios, hasta no pertenecer al catarismo, suplicando al “Perfecto” por cuanto entonaban las plegarias en posición arrodillada, con las palmas tocando el suelo o bien estas sobre un banco, efectuando tres inclinaciones de cabeza acompañadas por un “Benedicite” (bendícenos), pronunciando la siguiente fórmula: “Señor, o buen cristiano, o buena señora (si era una Perfecta) con la bendición del Señor o con la tuya, y reza a Dios por nosotros” en la tercera inclinación de cabeza diciendo “Señor, rezad a Dios por este pecador porque lo libre de una muerte maléfica y lo conduzca a buen fin. Ante lo cual el Perfecto asentía en la primera y segunda plegaria, extendiéndose en la tercera aludiendo al “Consolamentum” diciendo: “Recemos a Dios para que haga de ti un buen cristiano y te conduzca a un buen fin”.

El rito del “Apparellamentum” es descrito como una fórmula que mensualmente se utilizaba, a cargo de los diáconos. Consistía esta ceremonia en unas confesiones colectivas y públicas, describiendo las faltas que pudieran cometer los “Perfectos”, en donde se pronunciaban ocasionalmente ante los obispos.

En la manera occitana del “Apparellamentum” se requería de un Pathos lo bastante retórico, no tanto para impresionar a los asistentes, como ante los representantes del catarismo, pero si para dar un aire solemne a las fórmulas contenida en ellos, estos eran: “Comparemos ante Dios y ante vosotros y ante la orden de la Santa Iglesia para recibir el Servicio, el perdón y la penitencia para todos nuestros pecados”, dando exhaustivamente toda clase de pormenores de las faltas cometidas, sus miserias, imperfecciones, corrupciones, y cuantos pecados pudieran existir, prometiendo actos de arrepentimiento, como ayunos, plegarias, obediencias sin olvidarse de nada y recordando ante Dios “La salvación de todos los justos, gloriosos, cristianos” “Benditos antepasados que descansan en paz y hermanos aquí presentes”. Que por cierto, no se diferenciaban mucho en estos actos de contrición practicados por los cristianos católicos.

También hemos de hacer notar que todo lo concerniente tanto a los ritos de la religión cátara, como otras variadas noticias llegadas hasta nosotros, no se han descubierto por la Inquisición, la cual obviaba estos aspectos de la herejía, y aun se despreocuparon en indagar por medio de los testigos que eran interrogados. Por lo que estos conocimientos son debidos a los documentos que escaparon a la destrucción, ya que los cátaros predicaban ampliamente sus conocimientos sin esconder sus creencias e incluso debatían con los católicos las diferentes opiniones en reuniones asamblearias.