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LEYENDA CATARA DEL PELICANO

HISTORIA DE LOS CÁTAROS: VIDA Y COSTUMBRES DE LOS CATAROS

LEYENDA CATARA DEL PELICANO

Las leyendas son unas de las razones que intentan descifrar lo inexplicables que pueden ser, las aseveraciones o dogmas religiosos de cualquier creencia, sobre todo cuando no se tiene una determinada conclusión factible en que apoyarse, a fin de influir positivamente sobre los fieles.

Ciertamente no escapa en esta historia de los cataros, los relatos o hechos ya contados en diferentes capítulos, aun así se va a relatar una de estas leyendas, que pudieron, o no, ayudar a los seguidores de la herejía catara.

El clérigo cataro de Goulier, dejó escrita “La leyenda del pelícano”. Existía en épocas muy lejanas un pelícano un tanto extraño , ya que no dejaba un solo instante de volar por el espacio, que siguiendo el curso luminoso del sol, no por ello se resentía del calor ni del cansancio, solamente en la época del apareamiento se tomaba un breve descanso, tras lo cual continuaba en pos de la estela luminosa que el sol le proporcionaba; No obstante no tuvo más remedio que permanecer sin moverse al tener que empollar los huevos, hasta que los polluelos pudieran alimentarse y desenvolverse por si solos, tras lo cual el pelícano continuó su afición a volar tras el sol.

Ocurrió que en el transcurso de las ausencias del pelícano, una alimaña maligna se iba dedicando a desplumar las crías depositadas en su nido además de arrancarles los picos. Esto sin duda enfureció al pelícano, puesto que el ataque se repetía continuamente, por lo que decidió dejar a un lado sus vuelos, para de esta manera poder sorprender a tan despiadada criatura, por lo que se escondió hábilmente y, de esta forma sorprender al criminal intruso; En efecto, logró descubrir las fechorías de la bestia, matándola seguidamente, a partir de entonces y en prevención de evitar cualquier otro ataque, el pelícano fue alternando, sus vuelos tras los rayos solares, por estancias en el nido en compañía de sus polluelos.

Los cataros dieron una singular interpretación a esta leyenda, de acorde con sus creencias; los polluelos del pelícano representaban a los seres humanos, la bestia implacable era sin duda el ser cruel que todo lo destruye, dando a entender que el pelícano era Cristo, el cual perdió su luminosidad al ser engendrado por la Virgen María, recuperando dicha luminosidad al vencer a la fatídica criatura, condenándola a las eternas tinieblas e impidiendo de esta forma que pudiera seguir destruyendo a los seres humanos que poblaban la tierra.

De tal increíble historia se pueden entresacar diferentes conclusiones, quizás podría tener algún símil con la alquimia, del apareamiento no se sabe si existía una hembra para ello o bien querían los cataros dar una versión particular sobre la parterogénesis, o el misterio católico sobre la Santísima Trinidad.

Aun siendo el catarismo una religión preocupada por acercarse al pueblo, está en cierta manera disfrazado el credo cataro, por una serie de elementos esotéricos y enigmas, que tampoco esclarecían demasiado las aseveraciones de los cataros, para la buena comprensión de las gentes; Planteándose la tesis de que una religión totalmente diáfana pudiera o no ser aceptada sin atisbos inexplicables.