Volver al Home de LosCataros.com

FORMAS DE RECONOCER A LOS CATAROS

HISTORIA DE LOS CÁTAROS: VIDA Y COSTUMBRES DE LOS CATAROS

FORMAS DE RECONOCER A LOS CATAROS

Los inquisidores tenían una norma peculiar con el fin de reconocer a los cátaros al objeto de poderlos descubrir y detener:

Entre las diferentes maneras de localizar a los cátaros, fijaban la atención en los rostros de las personas, que al verlos delgados y pálidos, eran catalogados como cátaros, ello podría darse en un principio a los cátaros artesanos, los cuales trabajaban intensamente en lugares cubiertos, sin ver la luz del sol, y sus dietas eran principalmente muy frugales y vegetarianas.

Los inquisidores con el propósito de asegurarse la caza de los cátaros, al ser estos detenidos, eran obligados a ser examinados por un médico católico, con el propósito de averiguar si su estado físico, era debido, a alguna enfermedad, mala alimentación o deterioro por razón en el excesivo esfuerzo del cátaro en su trabajo cotidiano.

Otra forma de descubrir su identidad, era el estado higiénico de un individuo, puesto que los cátaros tenían costumbre de lavase diariamente, algo inconcebible en la Edad Media, donde un caballero que se pasaba el tiempo guerreando, tenía a gala y como forma de virilidad, permanecer con las mismas ropas en las campañas bélicas, durante varias semanas.

El aseo personal, era considerado cosa de judíos y árabes, que incluso se perfumaban, por lo tanto los cátaros eran fácilmente descubiertos por tal motivo.

Resultaba peligroso para un cátaro, negarse a matar una gallina, un cerdo u otro cualquiera animal, puesto que la religión cátara tenía prohibido sacrificar a todo tipo de criatura, en la creencia de que a la muerte de un astrong>cátaro su alma podría transmigrar (metempsicosis) a un hombre, una mujer e incluso a un animal que estuvieran vivos.

En los primeros tiempos, pudiéramos decir “dorados” de los cátaros, existían otras formas de identidad fácilmente apreciables hacia todo aquel interesado en su persecución, como lo eran la Inquisición y todo su terrible aparato, cosa que los cátaros se percataron de ello, teniendo necesidad de ir cambiando sus costumbres mas visibles evitando con ello sus detención en lo posible.

Los cátaros caminaban en parejas, debido a la posible ayuda que uno al otro pudieran proporcionarse, evitando con ello que el otro cayese en alguna mala tentación, pero con el tiempo también era esa una forma de identidad de los cátaros, con lo que se les detenía, juntos tal y como habían vivido, eran llevados a la hoguera y juntos morían quemados, otra costumbre que los cátaros debieron suprimir o disimular al máximo. Los buenos hombres, debían llevar barba, y pelo largo, teniendo necesidad de modificar su aspecto claramente cátaro, rapándose la barba y cortándose el pelo, por lo que los cátaros por lo tanto adoptaron el hábito de cubrirse la cabeza con la capucha de sus mantos, pareciéndose a los comerciantes y peregrinos, ya que un buen cátaro nunca podía ser confundido con gentes de otra religión que no fuera la suya.

Los Perfectos vestían con ropas negras, un bonete sobre sus cabezas, y como identificación cátara de su ordenación, un fino hilo de lino ceñía su cintura, y colgando de tal cinturón una bolsa donde guardaban el Evangelio de San Juan, así como una marmita para sus frugales comidas, aunque a finales del siglo XIV, por el recrudecimiento de las persecuciones a que eran sometidos los cátaros, estos tuvieron que cambiar sus ropas por el color azul, mas común entre las demás gentes.