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EL SANTO GRIAL DE LOS CATAROS

HISTORIA DE LOS CÁTAROS: PROTAGONISTAS EN LA CRUZADA CONTRA LOS CATAROS

EL SANTO GRIAL DE LOS CATAROS

Personajes importantes que se vieron involucrados en las luchas contra los cátaros

En efecto, en la Edad Media, los cataros como cualquiera de las religiones existentes, tenían sus leyendas, mitos y creencias más o menos reales o inventadas, por medio de las cuales reforzaban su espiritualidad.

En este sentido la religión cristiana, la llamada entonces católica, prevalecía como la verdadera, dominante en toda la Edad Media, contrapuesta en muchos de los aspectos a la creencia de los cataros, por lo que en oposición a ella, y como ideología frente al poder de la Iglesia romana, los cataros a parte de las ideas puristas en lo social, chocaban frontalmente por la evidente relajación moral católica de la época.

A parte de la controversia religiosa de los cataros, en aquellos tiempos, pensaban al mismo tiempo en la autenticidad del tan controvertido “Santo Grial”, como el mito más clásico y poderoso de la Edad Media.

Por lo tanto los cataros al igual que otras muchas sociedades, se empeñaron en la búsqueda del Grial, como cosa propia, creyendo como tantos otros, ser los verdaderos poseedores de tan preciado cáliz de la Última Cena.

Los historiadores han dividido los relatos del Grial en cuatro ciclos: El primero corresponde a “Perceval” de Chetién de Troyes hasta el año 1180; El segundo en la “Estoire dou Graal” de Robert de Boron, que se extiende hasta 1190; El tercero es de “Perlsvaus”, que termina en el año1200; Y el cuarto se trata del conocido “Parsival”, de Wolfran von Eschenbach, concluido este ciclo en 1210. más modernamente se convirtió en “Queste du Graal” versión cristianizada del Grial.

El “Santo Grial”, no necesariamente ha de ser una copa o cáliz, se podría representar como una piedra preciosa u otra forma de vasija. Varios historiadores más clásicos, sitúan el Grial en tierras de Manes, fundador del manierismo, dios doméstico de los romanos, incluso hay autores que dicen proceder de los antiguos celtas; el caso es que los cataros y siempre según la leyenda, también se atribuyen su posesión.

Más cercano a nuestros tiempos el Grial se entromete, como anteriormente se ha dicho, en las leyendas del círculo artúrico, toda una extensa literatura sobre los caballeros de la Tabla Redonda, donde Perceval tras mil aventuras, se encuentra frente al Castillo del Santo Grial, guiado por el Rey Pescador, un tullido que le indica el lugar donde se encuentra el referido Grial, donde tras una extraordinaria luminosidad, Perceval puede ver el codiciado Grial, quedando dormido extrañamente, al despertar el Grial ha desaparecido, consultando con un hechicero toda su rara aventura, llena de incógnitos secretos difíciles de entender, como por ejemplo la espada sangrante, la soledad del Castillo del Grial, las amazonas enemigas de cualquier hombre, un sinfín de hechiceros, todo ello recogido en la Edad Media y en especial por los cataros, creando unas historias epopéyicas donde al Grial se le atribuyen toda clase de prodigios, que a sus poseedores les puede proporcionar inmensos poderes.

Sea como fuere, el Grial es considerado de raíces británicas y occitanas, ya desde los tiempos de la dinastía Plantagenet, enlazándolo con las cruzadas en Tierra Santa, por lo que se le relaciona con un personaje llamado Montsalvatge, junto con el legendario Wolfram y el Castillo del Grial, que al ser el nombre de Montsalvatge claramente occitano, se le sitúa al Grial en el país de los cataros, con sus poderes cabalísticos, por lo que resulta un tesoro anhelado por hombres y mujeres.

Esta singular cábala atribuida al Grial es introducida en muchas de las religiones existentes, hinduista, budista… entre las más importantes. Se irá introduciendo en la conciencia, y transformándola, se conseguiría la proyección del espíritu fuera del cuerpo, en una especie de reencarnación o “tiferet”, siendo tal proceso muy similar a la creencia de los cataros, cuya sublimación desembocaba en una “impecabilidad” así como la metempsicosis (reencarnación) propia de la religión catara.

A causa del fervor religioso de la Edad Media, que veía en los objetos de culto la representación de Dios, se crearon numerosísimas reliquias, imágenes, que todo el mundo pretendía poseer como algo exclusivo, los vemos en el caso de la astilla de la cruz de Jesucristo, que cada iglesia del mundo cristiano aseguraba obtener; de ser ello cierto, y reuniendo todas las “verdaderas” astillas, se podrían construir cincuenta cruces.

En este aspecto con el Grial ocurre algo parecido, todos dicen haber poseído el famoso cáliz, el Grial español de la Catedral de Valencia, asegurándose que el papa Sixto II se lo entregó al diácono Lorenzo, el cual lo depositó en su Huesca natal, tras las Reconquista de aquella zona, hasta que el obispo Auduberto se hizo cargo, escondiendo el Grial en el Monasterio de San Juan de la Peña, de donde a mediados del siglo XIV el rey Martín el Humano se hizo con el Grial, trasladándolo a la Aljaferia de Zaragoza, volviendo a Valencia por expreso deseo de Alfonso el Magnánimo.

Como tantos otros, la legitimidad en la posesión del Grial fue atribuida a los cataros, los cuales tras la derrota de Montsegur, quisieron protegerlo, llevándoselo y escondiéndolo en algún lugar de los Pirineos, secreto de su emplazamiento se lo llevan a la tumba los Buenos Hombres implicados en su escondrijo.

Después, la leyenda se encarga de asegurar que el Santo Grial fue posesión de los cataros, junto con el supuesto tesoro, que como aquel nunca fue encontrado, a pesar de que numerosos científicos, y buscadores de tesoros organizasen investigaciones en todos los lugares que supuestamente se debía encontrar el tan preciado Grial.

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Castillo de Montsegur.
Leyenda del tesoro de los cátaros.