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0-FOLQUET DE MARSELLA

HISTORIA DE LOS CÁTAROS: PROTAGONISTAS EN LA CRUZADA CONTRA LOS CATAROS

0-FOLQUET DE MARSELLA

Personajes importantes que se vieron involucrados en las luchas contra los cátaros

Folc de Tolosa. Nacido en Marsella en el año1155. Trovador, notario, monje cisterciense en 1195, en 1201 nombrado obispo de Thoronet sustituyendo a Ramón de Rabastens, de tendencia cántara, en 1207 obispo de Tolosa (Toulouse). Funda en 1229 la orden de la Milicia de la Fe de Jesucristo, coo-fundador de la Universidad de Tolosa. Compositor de música clásica y poeta.

Folquet de Marsella, enemigo acérrimo de los cátaros, por lo que fue un ferviente seguidor de Simón de Montfort, y colaborador del papa Inocencio III en la cruzada contra los albigenses. Nombrado varias veces en la “Canción de las Cruzadas contra los Albigenses” por Guillem de Tudela.

Como monje de una orden mendicante, Santo Domingo lo envía a predicar a fin de rescatar a cátaros de fe herética, por lo que en sus primeros tiempos se dedicó a ir predicando de casa en casa. También estuvo presente en el tumultuoso coloquio entre católicos y cátaros en Pámies.

Folquet de Marsella, al principio lamenta los excesos cometidos en la cruzada contra los albigenses según consta en el relato de su “Crónica” en sus primeros tiempos, extendiéndose ésta crónica hasta la intervención de “Felipe l'Ardit de Foix (el rey Felipe III de Francia).

Los cruzados deciden atacar Tolosa en junio del año 1211, por ser una plaza importante bajo el dominio de los cátaros. Tras el inminente asedio, los tolosanos preguntan el porque van ha ser asaltados, por lo que Folquet de Marsella les da la explicación llena de toda lógica, al haber estos jurado lealtad hacia el señor de Tolosa Ramón VI, y el resistir romper dicha fidelidad.

En aquellos momentos las tropas de tolosanas, disponían de más efectivos que los cruzados, estando además prevista la incorporación de refuerzos venidos del exterior. Simón de Montfort, en vista de estas noticias decidió permanecer en espera antes de atacar, hasta tener unas mejores perspectivas, mientras tanto Folquet como obispo auxiliar de Tolosa, intenta mediar en el conflicto pidiendo un salvoconducto con el fin de ir a entrevistarse con Pedro II de Aragón, pero su propuesta no es admitida, ya que consideran suficiente protección con las tropas existentes en el lugar, instándole a regresar a Tolosa, pero Folquet se niega a ello, alegando que la ciudad está llena de Buenos Hombres.

Ramón VI de Tolosa en aquellos momentos se exilia a Inglaterra, por causa de la excomunión que pesa sobre él. Lo que conlleva a Folquet retoma las negociaciones, imponiendo a los tolosanos una serie de condiciones un tanto desfavorables hacia ellos, por lo que estos rompen cualquier pacto presentado. Folquet de Marsella decide al fin ir a Tolosa rodeado de una fuerte escolta, ya que teme ser atacado por la población de la ciudad,.

A todo esto hace su entrada en en Tolosa Luis de Francia acompañado por Simón y Folquet, para tomar posesión de la ciudad en nombre de Francia. Según la “Canción de la Cruzada” el Conde Foix sale en defensa de Tolosa, tildando de criminal y sanguinario a Simón de Montfort, por sus métodos expeditivos en sus incursiones guerreras, incluso llega a decir que Folquet de Marsella es un fuerte aliado del Anticristo.

El papa queda escandalizado por las declaraciones del Conde de Foix, criticando ácidamente el no ser capaz Ramón VI de Tolosa en erradicar la herejía de los cátaros en sus posesiones, dando vía libre a Simón en la conquista de dichas tierras nombrándole como señor de las mismas.

Al morir Ramón VI su hijo Ramón VII, toma el relevo de las lucha contra los cruzados, aliándose con gente de Tarancón y Avignón, ataca y ocupa Bellcaire, Simón ante el fulminante avance cátaro ve escapársele las ambiciones puestas en el Languedoc, por lo que propone una serie de pactos con los tolosanos, siendo pregoneros Folquet y el abad Jordá de San Serni. Tolosa, no obstante conociendo las maneras de Simón de Montfort no se fía del estricto cumplimiento de las condiciones expuestas, ni tampoco dan mucho crédito a la intersección de Folquet, pero aun así asienten en ello dadas las condiciones adversas de la guerra, una de las premisas que debían cumplir era el total desarme de las tropas cátaras, tras lo cual serian respetadas las vidas de sus villanos, como la entereza de las ciudades.

La subsiguiente consecuencia en las rendiciones tolosanas, fue la inmediata ocupación de las tropas cruzadas, traicionando la palabra dada tanto de Simón como por la de Folquet, ocupando todos los lugares estratégicos, aprisionando a los principales prebostes de las ciudades, exiliando a otros, destruyendo a continuación los edificios principales que iban encontrando. Suerte tuvieron de que los consejeros franceses, indicaron que en vez de tanta devastación, por la inclinación vengativa de Simón de Montfort, gravasen a las ciudades con nuevos impuestos, parando las destrucciones de las mismas.

Deciden tanto Simón como Folquet, pedir ayuda directa a Felipe Augusto y al nuevo papa Honorio III, puesto que ya iniciado el asedio de la ciudad de Tolosa, llega la cuarentena, que al no haber vencido la resistencia de la ciudad, las tropas vuelven a sus lugares de origen. El papa Honorio III, envía unas cartas a los dos bandos contendientes, con el fin de que llegasen a una entente y parar con ello la encarnizada lucha. En todos estos acontecimientos de estira y afloja entre los dos bandos, el signo de la guerra no solo es ya de tipo religioso sino que se convierte en una pugna política, por una parte la ambición de Simón de Montfort por el dominio señorial del Languedoc y por otra la perentoria necesidad de Francia por dominar el sur del país para anexionarse todo el sur, en unificación del poder central de París.

Muerto Simón de Montfort en 1218, le sucede en el conflicto su hijo Amauric de Montfort, con el apoyo de Folquet, la viuda de Simón y los obispos de Tarbes y Comminges, los cuales visitan a Felipe Augusto de Francia pidiendo comandase la cruzada en el año 1219, el rey francés organiza un gran ejército al mando de Amauric con la condición de abandonar el asedio al cumplir la cuarentena caso de no vencer en la contienda, que al no culminar el asalto, una vez más, las fuerzas de los cruzados abandonan toda tentativa de ocupar Tolosa.

Una vez desaparecidos los principales actores de esta tragedia, tan solo queda Folquet de Marsella frente al conflicto, el cual muere en Tolosa el 25 de diciembre de 1231, siendo sepultado en la Abadía de Grandselve (Bouillac). Siguen los acontecimientos con alternativas victoriosas tanto por los cátaros como los cruzados, aunque el fin de la herejía tiene ya los días contados.